Cuando se pretende acceder a un nuevo empleo, se piensa mucho en la comunicación eficaz. ¿Cómo hacer que se reflejen mis cualidades? ¿Cómo eludir preguntas incómodas y dar una respuesta que aumente el interés hacia mi trabajo?

La comunicación eficaz es importante en todos los aspectos de la vida, y no sólo debemos reflexionar sobre ella de cara a un nuevo puesto de trabajo o de cara a una reunión con un cliente potencial. Es esencial en las reuniones con el equipo, tanto para facilitar el entendimiento y asegurar que las decisiones se toman habiendo entendido las premisas, como para favorecer la cohesión grupal.

En cualquier comunicación, hay como mínimo dos personas que intervienen: emisor y receptor. Se van turnando, y que el mensaje llegue de una a otra -y viceversa-, es lo que hace que podamos llamar a eso comunicación.

Asertividad

No estás de acuerdo con algo que dice tu interlocutor/a. ¿Qué haces? Callar no es la mejor opción, porque puedes ver peligrados tus intereses. Alzar la voz e intentar adoptar una postura de superioridad, tampoco.

Ser una persona asertiva no significa decir todo lo que se piensa, tal y como se piensa. Tampoco es seleccionar la información buscando moldear el pensamiento de quien nos escucha frente a algo y así promover que su comportamiento sea favorable a nuestros deseos o necesidades, ya que esto sería persuasión. La asertividad es diferente, es exponer las necesidades mediante una petición concreta para satisfacerlas. Se trata de, con empatía, conectar con las otras personas.

Coherencia

Si consideras que eres un líder o una líder, utiliza palabras que inviten a la participación. Hay muchas formas de expresar una misma cosa, pero si las palabras son imperativas, pueden dar la impresión contraria a la que se quiere dar, y hacer que las otras personas no se animen a participar o sientan que es una imposición. Cuando se organiza y dirige un grupo, hay que proponer, no obligar, para no restar creatividad y para aumentar el compromiso de las personas. La motivación intrínseca es lo que más nos mueve, y en un ambiente abierto a las ideas y de escucha activa de las mismas, seguro que cada miembro del equipo encontrará sus propias razones para esforzarse aún más.

Orden

Cuando se cuenta una historia, se habla de que siempre hay un comienzo en el que se presenta la situación, un nudo en el que se produce una evolución, y un desenlace que muestra el final de lo narrado. Habitualmente, las historias se narran atendiendo a un orden temporal, aunque hay más posibilidades. ¿Por qué nos enteramos a pesar de hacer saltos en el tiempo? Porque hay una relación temática entre lo que se va contando.

Las buenas reuniones son aquellas que siguen un esquema configurado previamente, la llamada orden del día. En el día a día, no necesitamos tal cosa, puesto que en la mayoría de conversaciones no importa tanto seguir un orden, al no haber un objetivo concreto o más allá de disfrutar del momento de ocio. En un contexto de trabajo, es interesante en determinadas cuestiones formarse un breve esquema de aquello que se va a decir. De esta forma, optimizamos el tiempo empleado, reducimos el número de vueltas sobre lo mismo y conseguiremos recibir más atención.

Consideración y apertura

Yo. Yo. Yo. Gusta mucho hablar de uno/a mismo/a, pero la comunicación eficaz no es unidireccional. Dejar “espacio” para que hable el resto de la gente, es un acierto. Algunas claves pueden ser parafrasear lo dicho por otras personas, pasado un tiempo hacer síntesis de lo que se esté contando en el grupo, si es un grupo grande buscar interacciones con distintas personas para que no acabe siendo una conversación de dos…

Puede no tenerse una visión compartida de aquello sobre lo que se esté hablando. Esto, en lugar de ser un inconveniente y ponernos a la defensiva, podemos verlo como algo que permitirá que lleguemos a conclusiones más sopesadas. La divergencia en las aportaciones, por otro lado, es una muestra de diversidad, y ésta, bien gestionada, nos llevará a más soluciones creativas.

Si quieres una comunicación eficaz en tu empresa, podemos asesorarte y acompañarte en el proceso para alcanzar esa mejora.

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