Una de las problemáticas que se pueden presentar en una organización es la ineficacia de los equipos debido a una baja productividad, que se relaciona con la falta de cohesión pero tiene otros factores asociados que veremos en este post.

La cohesión grupal se ve favorecida cuando nos hallamos ante grupos pequeños con un contacto continuo entre sus miembros y una comunicación frecuente. El hecho de trabajar estrechamente llevará a que se adviertan mayores semejanzas con los compañeros y compañeras, sea más fácil identificar los objetivos comunes y los intereses de base. Estos elementos son los que construyen y alimentan el compromiso, un componente esencial en la relación cohesión-productividad. La atracción interpersonal y la atracción grupal son importantes, pero quedan lejos de tener el peso del compromiso.

En la gestión de equipos, es destacable el papel que juega la clasificación de tareas en función de prioridad, así como la adopción de roles por cada miembro del grupo y la información que se les proporcione para reducir la incertidumbre. Es evidente que si no se otorgan los suficientes datos como para saber qué está ocurriendo dentro de la organización, y algunas orientaciones de como continuar, la productividad quedará mermada. Los equipos deben tener sensación de control sobre lo que está ocurriendo a nivel general en la empresa, para poder desarrollar adecuadamente el proyecto que se les haya destinado. Cuando hay incertidumbre se corre el riesgo de que se propaguen rumores en la empresa, y los equipos pueden ver afectada su confianza en el trabajo en curso.

El tema de la distribución de roles debe ser tratado de forma explícita y con su correspondiente planificación, para evitar caer en conflictos como la sobrecarga de rol o la superespecialización. Mientras que el primero refiere la falta de recursos que pueden ser materiales o inmateriales (el tiempo es un recurso), el segundo concepto es cuando un miembro del equipo ve como su labor se reduce a una actividad que queda muy lejos de todo lo que esa persona puede aportar. En ambos casos, el resultado puede ser el mismo si no actuamos con prontitud: la desmotivación; y sí, tras ella viene una disminución vertiginosa de productividad.

Como se extrae de lo expuesto, los equipos no pueden ser considerados la adición de las personas que los componen, sino que son el fruto de las relaciones que se establecen entre ellas. Una persona puede ser muy productiva por separado e incompetente cuando se ha integrado en el grupo. Por eso, al trabajo de competencias que realice individualmente cada miembro se le debe sumar el de la comunicación dentro del grupo. Actualmente, las nuevas tecnologías resultan facilitadoras al proporcionarnos herramientas que pueden apoyar este intercambio.

En Resulta2 nuestra experiencia nos ha llevado a considerar la fórmula del éxito definiéndola como (Personas x Procesos) + Experiencia de cliente. Si te preocupa el funcionamiento de tu empresa en alguno de estos elementos, y quieres una mejora en el desempeño y la positividad, nos encargamos de diseñar y ejecutar un plan concreto de actuación.

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