por qué delegar

Delegar supone una serie de ventajas. Al racionalizar el trabajo, el tiempo disponible para realizar las tareas esenciales propiamiente directivas aumentan. El personal se siente más motivado y confiado, y el nivel de estrés disminuye. Te damos algunas claves:

Aumentar el tiempo disponible

Los directivos que conocemos suelen decir que las obligaciones menores hacen que sea imposible dedicar el tiempo suficiente a los asuntos más importantes a largo plazo. Entre las actividades que se verán perjudicadas por la carga que supone las tareas rutinarias no delegadas se encuentran la planificación estratégica, el control y la capacitación del personal. Para crear más tiempo para uno mismo, hay que delegar las tareas rutinarias. Además, cuanto más frecuentemente se delegue, más experimentado se volverá tu equipo, y menos tiempo dedicarás a dar instrucciones.

Reducir el estrés

Las presiones sufridas por los directivos pueden provocar un enorme estrés. ¿Los síntomas? un comportamiento ocasionalmente desorientado, una acumulación del papeleo y una agenda abarrotada. La mejor manera de ordenar el escritorio y la agenda es delegando.

Una delegación eficaz no solo alivia la presión que sufre el que delega, sino que puede ser provechosa para el delegado, el equipo y la empresa. Antes de delegar, reflexiona acerca de lo que supone la tarea y haz una evaluación realista de la capacidad de la persona en la que piensas delegarla.

Algunas preguntas que debes planearte

¿Dedico el tiempo y los medios sufientes a la planificación estratégica y al control general?

¿Está siempre repelto mi escritorio de tareas por hacer?

¿Está suficientemente motivado el personal?

¿Delego tareas rutinarias, pero necesarias, en mis subordinados?

¿La capacitación del personal permite confiarles tareas?

Delegar para motivar

Para que un empleado se sienta satisfecho con su trabajo, es esencial que experimente una sensación de logro. Una delegación eficaz supone el estímulo de una mayor responsabilidad y puede proporcionar un mayor nivel de satisfacción al delegado. Delegar es delegar poder, y ése es un buen motivo para trabajar mejor.

La capacidad de tu equipo no se desarrollará salvo que le proporciones tareas que aumenten su experiencia y confianza.  Trabajarán mejor en un ambiente estructurado, en el que todos sean conscientes de las responsabilidades que les han sido delegadas, y por donde tengan los medios necesarios para realizar las tareas con eficiencia. Las reuniones regulares para intercambiar opiniones son útiles para mantener la motivación de un delegado.

El coste de no delegar

Delegar tareas supone dedicar tiempo a organizar y establecer prioridades, pero el coste de no hacerlo es elevado. El gerente que no delega, o lo hace de manera ineficaz, no solo parecerá desorganizado , sino que dedicará muchas horas semanales a tareas no prioritarias. El resultado puede ser un exceso de horas trabajadas por el equipo superior, una moral baja entre el personal, una ralentización de los procesos básicos debido a los cuellos de botella, una mala calidad del trabajo y unos plazo incumplidos.

En Resulta2 trabajamos en este sentido, conocemos muy bien los beneficios de delegar y acompañamos en el proceso de cambio del directivo y su equipo.

 

 

 

 

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